¿Churros o Porras? Con cuál te quedas

A pesar de que para muchos de nosotros puedan parecernos lo mismo, lo cierto es que los churros y las porras, aunque sean de la misma familia, son platos totalmente diferentes.

Si bien, ambos comparten como ingredientes comunes la harina de fuerza, el agua y la sal, la porra, además, cuenta con un ingrediente secreto que otorga esa esponjosidad que caracteriza a su masa: el bicarbonato sódico.

Otra de las diferencias que caracterizan a la porra por encima del churro, es que su masa, al contrario de lo que ocurre con los ?lacitos? de churro, debe dejarse reposar durante aproximadamente unos diez minutos.

En algunas zonas de España, como ocurre en la zona del Levante, Murcia, Andalucía e incluso Extremadura, no existe una diferencia conceptual entre ambos términos, pues bien, ambos productos reciben el nombre de churros.

Los amantes de este exquisito y sencillo plato pueden elegir libremente entre churros o porras. Los electores del tradicional churro, en forma de lacito o bastón, suelen decantarse por este tipo de variante por el crujiente que caracteriza a su masa. Por otro lado, los amantes de las porras la eligen por la ligereza de su masa.

Ya sea para desayunar o para merendar, está claro que tanto porras como churros son un exquisito manjar que no dejan indiferente a nadie. Para acompañar recubiertos con azúcar o para mojar en un delicioso chocolate caliente, ambos guardan una íntima relación respecto a sus ingredientes y a su forma de elaboración.

En definitiva, según del lugar del que seamos, puede que hasta ahora no hayamos observado ninguna diferencia entre churros o porras. Sin embargo, seas de donde seas, cualquier lugar es perfecto para disfrutar de uno de los platos más característicos de la cocina española. Y tú, ¿eres más de churros o de porras?