churros

La tradición de los churros y las porras en Madrid

La tradición de los churros y las porras en Madrid

Si por algo se conoce Madrid durante estas fechas, además de las campanadas en la Puerta del Sol, es por la tradición de comer churros y porras durante todo el año, especialmente en Navidad.

Para entender mejor los orígenes de esta tradición, nos tenemos que remontar a las expediciones europeas entre los siglos XIV y XVI, que fue cuando se adquirió la costumbre adoptada del lejano oriente de freír la masa de harina en aceite.

Como casi todo en la vida, el nombre al que se deben guarda relación con su forma y en el caso de los churros, se dice que proviene motivado por los pastores que vigilaban a sus ovejas churras, ya que los cuernos de estas, guardan un gran parecido con lo que a día de hoy conocemos como churros.

El gran éxito de los churros

Con el paso del tiempo, tanto los churros como las porras fueron adoptando diferentes nombres y se convirtieron en un elemento tradicional ligado a las fiestas. Además de ser muy sabrosos, eran muy populares debido al bajo coste de estos y también a la facilidad que tienen para adaptarse a todo tipo de bebida, por lo que es habitual consumir churros con chocolate, además de hacerlo con café u otras bebidas más fuertes como el coñac.

En Madrid se podían disfrutar especialmente en las fiestas populares, las verbenas y también las ferias ambulantes y a día de hoy, con el paso de los años, se ha seguido conservando esta tradición. De esta forma, por la celebración de la navidad, es clásico acompañar con chocolate a los churros una vez que ha caído la noche y desde luego, no existe una manera más agradable ni más caliente de poder calentar el estómago en mitad de la noche.